Título español: Blueberry: La experiencia secreta
Dirección: Jan Kounen
Gion: Gerard Brach, Matt Alexander, Jan Kounen
Música: Jean-Jacques Hertz, François Roy
Fotografía: Color
País: Francia
Duración: 120
Año: 2004
Género: Oeste
Reparto: Vincent Cassel, Juliette Lewis, Michael Madsen, Temuera Morrison, Ernest Borgnine
HISTORIETA: Luitenant Blueberry
Educado por los indios Cajun, Mike Blueberry, el sheriff de Palomito, debe enfrentarse a sus demonios del pasado cuando un viejo enemigo regresa a por los mapas que llevan al oro de los indios.
La película adapta, libremente, al cine dos álbumes del Teniente Blueberry, La mina del alemán perdido y El fantasma de las balas de oro. Autores de la historieta: Jean Giraud, Gir y Jean-Michel Charlier.
Dice jean Kounen: Tras Dobermann, quise hacer una película sobre el tema de las experiencias místicas. No tenía en la cabeza escribir una historia totalmente original, sino encontrar material que tratara de un modo u otro sobre esta dimensión. Empecé a desarrollar la estructura inicial del guion basándome en el personaje de Fantomas; y es que en mi mente tenía claro que éste iba a ser un film de ciencia ficción. Sin embargo, después de varios meses trabajando en el guion, me di cuenta de que no funcionaba. Entonces, opté por sumergirme en la esencia de la experiencia mística y regresé a lo tradicional. Y entre estas tradiciones, el chamanismo fue lo que más me interesó; probablemente porque es lo que más se aproxima a mi propio estilo cinematográfico: soy más un cineasta barroco que uno contemplativo…
Tenía la sensación de que el chamanismo era un punto de partida muy sólido, y sólo había que ligarlo a una historia, preferiblemente una que ya existiera. Fue entonces cuando pensé en Blueberry. La verdad es que el chamanismo no aparecía mucho en las historias de los comics. No obstante, Jean Giraud, más conocido como Moebius, era el ilustrador y eso era algo muy fuerte para mí. Para mí, Moebius es un icono viviente, el que me dio la “educación mística”. Su ejemplo fue mi inspiración a la hora de decantarme por Bellas Artes— él me enfrentó a mundos y visiones que me influenciarían enormemente como artista. Por todo ello, me pareció lógico combinar los universos de Giraud en un único film, ya que a mí también me atraía el mundo del western y nunca se había tratado el género desde la óptica de la mística.
Además, el western me interesaba por ser un período histórico en el que el chamanismo, las culturas indias, estaba todavía en armonía con nuestra cultura occidental. Blueberry muestra el encuentro y la confrontación entre ambos mundos.»


